Tercero De La Responsabilidad Para Ni Os

Meditación guiada para dibujar Tips de la doble rendija de young

La llegada a París aporta en la obra de Van Goga los correctivos esenciales, sin cambiar su esencia básica. El pintor es como antes cumplido la simpatía y el amor a una pequeña persona, pero esta persona ya otro - el habitante de la capital francesa, el pintor mismo.

En el local oscuro lúgubre están sentadas a la mesa cinco personas: dos los hombres, dos mujeres y la muchacha, vista de la espalda. La lámpara a petróleo que cuelga de arriba ilumina las personas delgadas, cansadas y las manos grandes cansadas. El refectorio escaso de los campesinos - el plato con las patatas cocidas y el café líquido. En las imágenes de las personas se combina la grandeza monumental y la compasión que vive en los ojos abiertos de par en par, los triángulos intensamente levantados de las cejas, las arrugas claro leídas hasta sobre las personas jóvenes.

El público burgués no perdona el espíritu innovador, y Van Gog eran el innovador en el sentido más directo y verdadero de esta palabra. Su lectura subido y hermoso iba a través de la comprensión de la esencia interior de los objetos y los fenómenos: de, insignificante como los zapatos rotos, antes de los huracanes destructores espaciales. La habilidad de dar estos, parecía que, las cantidades incomparables en la escala igualmente enorme artística ha puesto Van Goga no sólo fuera de la concepción oficial estética de los pintores de la dirección académica, sino también lo ha hecho salir por los límites de la pintura impresionista.

Sus últimos trabajos son conmovidos a veces por la desesperación, a veces frío y que encadena, pero más a menudo que vierte por la sed de la existencia, penetrante hasta el dolor. “El paisaje en Overe después de la lluvia” exteriormente de paz y benéfico, es dictado por este estado del pintor. Es brillante brilla la verdura, lavada por la lluvia. Por el camino mojado se mueve rápidamente el caballo aparejado en la telega. Ahuma alegremente el tren, que corre a lo lejos por los carriles. Entre trabaja, habiendo encorvado la espalda, el campesino. Todo sería casi idílico, si no el ritmo loco de las pinceladas de como si huertas largas y que se contraen, que hacen los rectángulos, encontrarse así que el espacio del cuadro hacerse como si que ha encabritado e intenso. Todavía el segundo, y todo este mundo brillante, que radia se encuentra explosionado por interior de la fuerza terrible destructiva, que borbota en algún sitio en subsuelos su.

Pero todavía por el hecho grande de la expresividad a Van Goga, que su técnica, es el colorido. Él revela característico en la persona no sólo la exageración del dibujo, sino también la simbolia de los tintes. “Quiero hacer el retrato de mi amigo, ÕÒñ«ª¡¿á, a que son soñados los sueños maravillosos, — escribe él en la carta al hermano. — querría imponer en este retrato todo mi amor a él y es completamente cualquiera óÙí¿Óá los tintes. Exagero el tono claro de sus cabello hasta el grado del color anaranjado. Luego, en forma del fondo, en lugar de representar la pared trivial pobre óáÓÔ¿ÓÙ, escribiré el infinito, — el tono más intenso azul, que hay solamente sobre mi paleta. Gracias a esta combinación la cabeza dorada en el fondo azul parecerá por la estrella en el color azul profundo del cielo.

Prácticamente Van Gog eran el autodidacta, aunque usaba los consejos de A.Mauve. Pero en aún a la medida, que la recomendación del pintor moderno holandés, en la formación de Van Goga ha jugado el conocimiento con las obras y las reproducciones de Rembrandt, Delakura, Dome y Mille. La pintura misma, a que él se ha dirigido, habiendo probado las profesiones diferentes (el vendedor en el salón, el maestro, el predicador), él comprendía como algo, que lleva al pueblo ya no la palabra del sermón, y la imagen artística.

¿Así, entonces domina sin embargo el color? ¿Pero acaso estos tintes no son en también tiempo y ritmo, línea, y forma, y factura? En esto el rasgo esencial de la lengua pintoresca de Van Goga, que él habla con nosotros a través de los cuadros.

A primera vista en esto hay alguna tensión. ¿Acaso tratan a la baqueta el color inaudito por la intensidad “las viñas rojas”, acaso no es activo el acorde que suena del cobalto azul en “el Mar en el Sena-Mary”, acaso no es deslumbrador son puros y los tintes “el Paisaje en Overe después de la lluvia”, cerca de que, cualquier cuadro impresionista se ve desesperadamente descolorido?